Entre el sábado y el lunes de la última semana de julio de 2026, un abogado vinculado a empresas de cobranza del retail ingresó más de 38.000 escritos a través de la Oficina Judicial Virtual (OJV), el sistema electrónico del Poder Judicial chileno. El objetivo aparente era retirarse masivamente de causas antiguas usando algún sistema automatizado. El resultado: los tribunales civiles de Santiago al borde del colapso, causas cerradas reabiertas sin aviso, y una denuncia penal en camino.
Si tienes una causa judicial activa o una deuda antigua en tribunales, acá te explicamos qué pasó, cómo saber si te afectó y qué puedes hacer.
Los tribunales civiles reciben normalmente alrededor de 2.000 peticiones por semana. En esta ocasión, solo en un día llegaron más de 5.000 documentos del mismo origen. El volumen fue tan masivo que, según fuentes del propio sistema, con apenas 2.000 escritos más la OJV habría colapsado completamente por días.
La hipótesis más plausible es que alguien le ofreció al abogado una "solución tecnológica" para gestionar en bloque el retiro de causas antiguas: un script, una automatización o algún tipo de herramienta de inteligencia artificial que enviara escritos de forma masiva sin intervención manual. Lo que no se midió fue el efecto en el sistema.
Los jueces civiles rechazaron la gran mayoría de las presentaciones. Sin embargo, el daño colateral ya estaba hecho: algunas causas que llevaban años cerradas fueron reabiertas, afectando a personas que nada tenían que ver con el error.
Puedes verificarlo directamente en la Oficina Judicial Virtual:
También puedes ir directamente al tribunal correspondiente y pedir al mesón que verifiquen el estado de tu causa.
Lo más importante es no alarmarse: los jueces ya rechazaron la mayoría de estas presentaciones. Pero si tu causa aparece activa y no debería estarlo, tienes opciones:
Si tienes dudas sobre el estado de una causa que te afecta, en Cives podemos orientarte. Escríbenos por WhatsApp.
Los jueces civiles afectados enviaron una carta formal al presidente de la Corte Suprema solicitando que se inicie una investigación y se evalúe una denuncia penal. Las normas aplicables son:
El artículo 2 de esta ley tipifica el sabotaje informático: alterar, dañar u obstaculizar el funcionamiento de un sistema de tratamiento de información. El ingreso masivo y automatizado de escritos que llevó al sistema judicial al borde del colapso podría encuadrar en esta figura, especialmente si se acredita que se usó un software para hacerlo de forma deliberada.
El Código de Ética Profesional del Colegio de Abogados establece el deber de actuar con lealtad hacia la contraparte y respeto hacia los tribunales. Usar herramientas automatizadas para saturar el sistema judicial infringe este principio. Las sanciones van desde la censura hasta la suspensión del ejercicio de la profesión.
Los tribunales también tienen la facultad de suspender el acceso a la OJV de un abogado que haga un uso abusivo del sistema. Esta es probablemente la medida más inmediata y directa que puede adoptarse.
El incidente deja al descubierto dos problemas que van más allá del abogado en cuestión:
Primero, la fragilidad de la OJV. Un sistema que puede ser colapsado por una sola persona con un script no tiene los controles mínimos que se esperan de infraestructura crítica del Estado. El Poder Judicial deberá implementar límites de volumen por usuario, detección de patrones anómalos y otras salvaguardas.
Segundo, el vacío regulatorio sobre IA en procesos legales. No existe en Chile una norma que regule explícitamente el uso de herramientas de automatización o inteligencia artificial para presentar escritos judiciales. Este caso probablemente acelerará esa discusión, que ya está ocurriendo en otros países.
Como señaló uno de los afectados: "Pueden haber muchas buenas intenciones con la inteligencia artificial, pero el camino al infierno está plagado de buenas intenciones." La tecnología no reemplaza el criterio profesional — y en el derecho, ese criterio tiene consecuencias reales para personas reales.
No. Un escrito rechazado no produce efectos procesales. No interrumpe plazos, no reactiva causas y no genera notificaciones válidas. El rechazo del tribunal deja la causa en el estado en que estaba antes de la presentación.
Depende del daño concreto que hayas sufrido. Si el abogado con sus escritos logró algún efecto procesal que te perjudicó (lo que parece difícil dado el rechazo masivo por los jueces), podrías tener una acción de indemnización por daños. En la mayoría de los casos, el rechazo inmediato de los escritos evitó el daño. Consulta con un abogado si crees haber sido perjudicado.
No existe una prohibición expresa sobre el uso de herramientas de automatización para presentar escritos. Lo que es ilegal es obstaculizar el funcionamiento de sistemas informáticos (Ley 19.223) y actuar en forma contraria a la ética profesional. La línea entre "herramienta útil" y "abuso del sistema" la traza el efecto: si tu automatización colapsa la infraestructura pública, cruzaste esa línea.
En general, las deudas civiles y comerciales prescriben a los 5 años desde que se hicieron exigibles (artículo 2515 del Código Civil). Las deudas de menor cuantía tienen plazos distintos. La prescripción se interrumpe cuando el acreedor demanda judicialmente y notifica válidamente al deudor. Un escrito masivo rechazado por el tribunal no constituye notificación válida.